Voy a ser brutalmente honesto: la mayoría de los borradores de novela que leo tienen colesterol narrativo. Sus arterias están atascadas de grasa sobrante.

¿El síntoma principal? Escenas que tardan una eternidad en arrancar y otra eternidad en morir.

El autor cree que debe ser «realista». Así que, si dos personajes se citan en una cafetería, el autor escribe:

  • Juan entra por la puerta.
  • Busca una mesa.
  • Se sienta.
  • Espera a María.
  • María llega.
  • —Hola, ¿qué tal?
  • —Bien, ¿y tú?
  • —Bien. ¿Pedimos un café?
  • Viene el camarero…

¡BASTA! 🛑
Al lector no le importa cómo pidieron el café. Al lector le importa el CONFLICTO. Le importa que Juan va a confesarle a María que ha perdido el dinero de la mafia.

La Regla de Oro de Hollywood: «Late In, Early Out»

Los guionistas de cine (como David Mamet o William Goldman) tienen una regla sagrada para mantener al espectador pegado a la pantalla: «Arrive Late, Leave Early» (Llega tarde, vete pronto).

1. Late In (Entrar Tarde)

Nunca empieces una escena con la logística de la llegada. Salta los saludos. Salta el clima. Salta el trayecto en coche.

Empieza la escena cuando el conflicto ya ha empezado o está a punto de estallar.

Versión Corregida:
(La escena empieza con Juan y María ya sentados, con los cafés a medio terminar. Juan está sudando).
—No tengo el dinero —dijo Juan.
María soltó la taza de golpe. El café manchó el mantel.

¿Ves la diferencia? Hemos borrado 2 páginas de paja y hemos ido directos a la yugular. El lector aterriza en medio de la acción y tiene que ponerse al día rápido. Eso genera interés.

2. Early Out (Salir Pronto)

El error contrario es quedarse demasiado tiempo. Una vez que el punto de la escena se ha cumplido (María se ha enterado y amenaza a Juan), ¡CORTE!

No necesitamos ver a Juan pagando la cuenta. No necesitamos verle caminando hacia su coche pensando en lo triste que está. No necesitamos verle abrir la puerta de su casa.

Termina la escena en el punto más alto de tensión. Deja al lector con una pregunta en el aire.

Versión Corregida:
—Tienes hasta el viernes —dijo María, levantándose—. O vendrán a por tus piernas.
Ella salió del local sin mirar atrás. Juan se quedó mirando la mancha de café en el mantel, que se extendía como una herida.
[FIN DE ESCENA / CORTE AL SIGUIENTE CAPÍTULO]

El Miedo a la Confusión

Muchos escritores novatos tienen miedo de aplicar esto. Piensan: «¿Pero el lector no se perderá si no explico cómo llegaron allí?».

La respuesta es NO. El lector es inteligente. Si en una escena están en casa y en la siguiente están en París, el lector asume que han viajado. No necesitas narrar el paso por el control de seguridad del aeropuerto (a menos que pase algo vital allí).

Ejercicio de Cirugía

Coge tu último capítulo. Busca el principio y el final de cada escena.

  1. Tacha los primeros 3 párrafos. ¿Se entiende la escena todavía? Si la respuesta es sí, bórralos.
  2. Tacha los últimos 3 párrafos. ¿El clímax de la escena golpea más fuerte si cortas antes? Casi seguro que sí.

La vida real es aburrida, está llena de tiempos muertos. La ficción debe ser vida sin las partes aburridas.

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